“La formación no crea puestos de trabajo pero es un
instrumento indispensable para combatir el desempleo”
Según se extrae de las conclusiones del último foro de debate organizado por
SANROMÁN Consultoría y Formación bajo el título Claves y Retos de la Formación
para el Empleo. Diseño y Evaluación de planes formativos en organizaciones
sindicales.
El impacto de la crisis en el empleo y la importancia de la formación como
herramienta necesaria para aumentar los niveles de empleabilidad, es uno de los
temas centrales de este foro donde se han dado cita, secretarios de formación de
las más importantes organizaciones sindicales, UGT y CCOO, expertos en Formación
de la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo, representantes de la
administración pública y otros organismos públicos relacionados para reflexionar
sobre el papel y el actual sistema de Formación para el Empleo y la importancia
de la evaluación del impacto de la formación, teniendo en cuenta la situación
socioeconómica actual y el vigente marco normativo.
Partiendo del actual contexto de crisis, se hace aún más importante potenciar el
desarrollo del capital humano mejorando sus competencias. Este es uno de los
objetivos que se plantea la Comisión Europea como una de las medidas para salir
de la crisis en la estrategia de Europa 2020, puesta en marcha en el mes de
marzo.
Para 2020, se prevé que el nivel de empleabilidad en cualificaciones altas se
incrementará de un 29% a un 35% y que el porcentaje de puestos de trabajo de
baja cualificación se reduzca del 20 al 15%, según datos de CEDEFOP. Por ello,
se hace necesario promover la cualificación y la carrera profesional de los
trabajadores y la implicación de las empresas de forma que apuesten por la
innovación, además de incrementar la inversión en formación, ya que
lamentablemente, en la mayoría de las empresas la formación sigue considerándose
un gasto, porque se sabe lo que cuesta pero no lo que retorna. Sin embargo,
respecto al impacto de la Formación para el Empleo, los datos de la EPA
demuestran como una alta cualificación no sólo correlaciona positivamente con el
nivel de empleabilidad sino que, además, tiene un impacto directo en los niveles
de estacionalidad y rotación.
Por ello, cada vez es más necesario llevar a cabo una evaluación de la formación
de forma continua y exhaustiva, que ha de servir no sólo para mejorar los
procesos, sino para mejorar la eficacia y la calidad de la misma y conocer su
impacto real en la empleabilidad de los trabajadores y en la productividad de
las empresas.
A lo largo de la jornada se ha puesto de manifiesto la necesidad que plantean
los agentes sociales de llevar a cabo estrategias de acción que acompañen al
desarrollo de Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales, que aunque
cuentan con una buena base legislativa, es necesario desarrollar medidas de
apoyo y recursos económicos que lo acompañen.
Para finalizar, a lo largo de la jornada de ha destacado la importancia de
reflexionar sobre los nuevos retos a los que se enfrenta la puesta en marcha del
próximo Acuerdo de Formación Profesional para el Empleo, sin perder de vista los
avances que ha habido desde el primer acuerdo y la importancia del diálogo
social y la negociación colectiva en este ámbito.